Escribo un poco tarde, ya estamos a 10 de septiembre, y
llevo en Finlandia 6 días, los cuales han sido bastante ajetreados y no me ha dado tiempo a escribir nada más
Por un lado, en estos días casi he terminado con todos los
papeles para poder residir en Finlandia durante estos 9 meses. Para quién no lo
sepa, hay que registrarse en la policía, para el control de extranjeros,
hacerse el maisttratti y abrir una cuenta en el banco (tal como marca Agencia
Nacional Finlandesa de juventud,CIMO).
Por otro lado, esta semana fuio a Laapennrranta con los
jóvenes a ver un concierto de Mikael Gabriel, un rapero muy conocido aquí.
He empezado a trabajar en el centro joven, aunque los chicos
y chicas casi no me hablan porque les da mucha vergüenza, pero ya están
empezando a jugar conmigo a las cartas, a enseñarme finés, jajajjaja.
Y por fin, he empezado en la guardería con los niños y ha
sido genial, me he divertido mucho. El único problema, es que como no sé nada
de finés y los niños intentaban hablarme pero yo no los entendía. Espero poder
entenderlos en las próximas semanas.
Con mi nueva familia, estoy encantada, espero que siga
siendo así. Con mi madre finlandesa he ido bastantes veces a caminar y a pasear
a los perros, me ha enseñado las proximidades de la casa, es precioso, todo bosque.
De momento, me encanta salir a pasear, cuando llegue el frío ya veremos, aquí
se respira naturaleza pura, todo en silencio, es fantástico. Cuando estás con
la cabeza muy cargada, sales a pasear y listo, haces una desconexión total. Me
encanta
Con respecto a lo que he sentido, bueno la primera noche
cuando Alberto se fue y tras estar con la familia de Finlandia, me subí a
mi habitación a dormir, en ese momento
el mundo se me vino un poco encima, pensé “¿dónde me he metido?” y sobre todo
“¿porqué?”, pero gracias al trato tan bueno que estoy recibiendo de mi familia
adoptiva estoy bastante bien, y creo que cuando consiga adaptarme del todo
estaré mucho mejor. Aunque, a pesar de todo, echo de menos a mi familia claro.